
Ciudad de México, feb. 2026. — El Partido Revolucionario Institucional (PRI) atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente, luego de que cifras oficiales del Instituto Nacional Electoral (INE) confirmaran una drástica reducción en su número de afiliados.
De acuerdo con los registros del órgano electoral, el PRI pasó de contar con un padrón de un millón 411 mil 889 militantes en agosto de 2023 a únicamente 911 mil 69 afiliados para febrero de 2026. Esta disminución equivale a la pérdida de cerca de un tercio de su base partidista en menos de dos años.
El desplome refleja no solo un debilitamiento interno, sino también una merma en su presencia territorial y capacidad de movilización. La salida constante de militantes ha encendido alertas dentro del propio partido, donde los esfuerzos discursivos, acuerdos políticos y estrategias de reorganización no han logrado frenar la desbandada.
Analistas señalan que esta reducción sostenida en la militancia coloca al PRI en una situación límite, al grado de que su permanencia como fuerza política relevante se ve cada vez más comprometida en el escenario nacional.