
Tulum, uno de los principales destinos turísticos de México, enfrenta una creciente crisis derivada de denuncias por presuntos actos de extorsión cometidos por autoridades municipales y estatales, situación que, de acuerdo con empresarios y visitantes, está afectando la actividad económica y la imagen del destino turístico.
De acuerdo con testimonios recopilados por MILENIO, comerciantes, restauranteros, hoteleros y turistas aseguran que los cobros irregulares, las inspecciones constantes y las multas consideradas excesivas se han convertido en una práctica recurrente, generando incertidumbre entre quienes viven o visitan el municipio.
Representantes del sector empresarial señalaron que diversas dependencias realizan revisiones frecuentes en hoteles, restaurantes y otros establecimientos, presuntamente con el objetivo de encontrar cualquier irregularidad para exigir pagos a cambio de evitar sanciones.
Los denunciantes afirman que este tipo de prácticas ha provocado un ambiente de temor entre los comerciantes, quienes aseguran que además de enfrentar los retos propios del turismo, ahora deben lidiar con presuntas presiones por parte de servidores públicos.
Las denuncias no se limitan a empresarios. Visitantes nacionales y extranjeros también han reportado presuntos abusos durante su estancia en Tulum.
Uno de los casos documentados por MILENIO corresponde a una pareja de turistas británicos que aseguró haber sido detenida por agentes de tránsito después de salir de cenar. Según su testimonio, tras consumir un par de cervezas y regresar a bordo de una motocicleta rentada, fueron retenidos en un operativo y terminaron pagando alrededor de 21 mil pesos para evitar mayores complicaciones.
Empresarios consultados advirtieron que la situación está dañando la reputación de Tulum como destino turístico internacional.
Señalaron que el problema ya no solo está relacionado con la inseguridad o la delincuencia organizada, sino también con presuntos actos de corrupción atribuidos a distintas autoridades, lo que desincentiva la inversión y genera desconfianza entre visitantes y comerciantes.
Tras las denuncias difundidas por empresarios, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitió una aclaración en la que aseguró que no cuenta con una delegación en Tulum.
La dependencia explicó que las acusaciones relacionadas con supuestas inspecciones realizadas en nombre de la institución deberán ser atendidas por las autoridades competentes del Gobierno de Quintana Roo, al tiempo que reiteró que continuará colaborando si las instancias correspondientes lo requieren.
Integrantes del sector empresarial hicieron un llamado a las autoridades para investigar las denuncias y garantizar condiciones de legalidad que permitan recuperar la confianza de inversionistas y turistas.
Consideran que atender estos señalamientos resulta indispensable para preservar la actividad económica del municipio y mantener a Tulum como uno de los principales destinos turísticos del país, en medio de una creciente preocupación por las presuntas prácticas de corrupción denunciadas en los últimos meses.