
La humanidad vuelve a hacer historia. La misión NASA Artemis II alcanzó uno de sus momentos más importantes este lunes 6 de abril al sobrevolar el llamado “lado oscuro” de la Luna, un evento que no ocurría con astronautas desde hace más de 50 años.
La nave Orión logró entrar en la órbita lunar y comenzó el esperado sobrevuelo por la cara oculta del satélite, una región que nunca es visible desde la Tierra debido a la rotación sincronizada de la Luna.
Durante este recorrido, los astronautas experimentaron un momento clave: quedaron incomunicados con la Tierra durante aproximadamente 40 minutos, ya que la Luna bloquea las señales de radio.
A pesar de ello, todo estaba previsto dentro de la misión.
La tripulación —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— ya hizo historia al convertirse en los seres humanos que más lejos han viajado de la Tierra, superando el récord de la misión Apolo 13.
La nave alcanzó una distancia de más de 406 mil kilómetros, marcando un nuevo hito en la exploración espacial.
Durante el sobrevuelo, los astronautas están observando zonas nunca vistas directamente por humanos, como la cuenca Orientale, además de capturar imágenes inéditas de la superficie lunar.
Aunque esta misión no incluye un alunizaje, su objetivo es clave:
Todo esto servirá como base para futuras misiones como Artemis III, que sí buscará llevar astronautas nuevamente a la superficie lunar.
Este sobrevuelo no solo representa un logro tecnológico, sino también el regreso de la exploración humana al espacio profundo. Después de décadas, la Luna vuelve a ser protagonista… y esta vez, el objetivo es quedarse.