
Aun mes de la muerte de El Mencho líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, su tumba se convirtió en un atractivo turístico, bajo una carpa blanca y junto a la sepultura de un hermano de Rafael Caro Quintero, cientos de rosas siguen adornando la tumba de Rubén Oseguera cervantes en el cementerio Jardín Recinto de La Paz, en Zapopan.
Como si se tratara de un destino turístico, llegan varias personas que caminan hacia el sepulcro fingiendo despedirse, llegando al garete a la tumba de El Mencho que de por sí llama la atención por las flores que hay sobre la sepultura.
De entre los adornos sobresale la frase “Te amo bebé”, un atril de madera sostiene una corona con un gallo de cuerpo y patas hecho con rosas blancas que resalta de un fondo de rosas rojas.
En el césped hay cientos de pétalos entre frescos y marchitos en tonalidad rojiza, sobre una lápida vecina a la que en vida lidero uno de los cárteles más sanguinarios de México, un cuadro con la imagen de San Judas Tadeo, dos figurad de yeso del mismo santo, un rosario, una veladora y una pequeña caja con la Virgen de San Juan de los Lagos, que los visitantes han ido dejado.
Estas decoraciones ya forman parte de la tumba de El Mencho que constantemente es vigilada por los llamados halcones, cuya presencia es permanente.
Una persona que casi todo el tiempo está en el cementerio desde principios del año, cuando sepulto a uno de sus seres queridos y acepto platicar, con la condición de que no se revelara su identidad, dio a conocer que:
“Ahorita no es que los halcones estén todo el tiempo. Vienen unos y se van y al poco rato llegan otros. Hay personas que me preguntan que si les doy permiso (de grabar video o tomar fotos) porque me ven mucho tiempo aquí, pero yo les digo que no tengo nada que ver. De hecho, he platicado con los familiares del señor (de “El Mencho”), son muy amables y comprenden que se trata de algo casi histórico para mucha gente y no les molesta que tomen fotos
De acuerdo con El Universal, una de las trabajadoras que se encarga de poner agua a los arreglos florales advirtió que era mejor no estar cerca por que graban a los que visitan la tumba de El Mencho y la cuestionan sobre lo que preguntas.
“De todas formas esos morros de allá atrás ya te grabaron. Ahorita me van a preguntar que qué chingados me preguntaste, pero como que ya se les está haciendo costumbre que vengan (a la tumba), pero no le juegues y mejor ya llégale, no vaya a ser”, advirtió una de las trabajadoras.
Personas llegan se retratan y parten con prisa, mirando hacia sus alrededores, como si lo que acabaran de hacer estuviera fuera de la ley.
Entre los visitantes, destacó el caso de un padre de familia que llevó a su hijo de nueve años al lugar, motivado por la curiosidad del menor. El niño explicó que su interés surgió a partir de los corridos dedicados a “El Mencho”.
“Tenía la intriga de venir a ver la tumba porque era, por decirlo así, mi medio ídolo por la música, por las canciones que le hacen”, aseguró el infante.