
El caso del motociclista atropellado en Iztapalapa sigue generando indignación, luego de que Wendy Leyva, pareja de la víctima, revelara nuevos detalles sobre la actitud de la presunta responsable durante el proceso judicial.
En entrevista con el podcast Voces Ausentes, Leyva describió como impactante la reacción de Gaby Gómez, acusada de arrastrar por varios kilómetros a Roberto Hernández tras atropellarlo.
De acuerdo con Wendy Leyva, durante una audiencia, el juez solicitó a la imputada explicar las razones de su conducta; sin embargo, la respuesta fue breve y, según relató, carente de empatía.
Aunque la acusada se ha reservado su derecho a declarar, en ese momento respondió: “así tenía que ser”, una frase que, según la pareja de la víctima, reflejó una actitud fría ante lo ocurrido.
El caso está siendo analizado bajo la posible agravante de “saña”, debido a la forma en que ocurrieron los hechos.
La presunta responsable fue detenida el pasado 9 de febrero en el estado de Oaxaca, luego de permanecer prófuga tras el incidente.
Wendy Leyva también recordó que, al momento de su captura, la mujer mostró una actitud despreocupada, incluso sonriendo ante las cámaras y reconociendo que eventualmente sería detenida.
Ante estos comportamientos, la pareja del motociclista consideró necesario que se realice una valoración psicológica a la imputada, con el objetivo de determinar su estado mental.
Según expresó, la forma en que ha reaccionado durante el proceso no corresponde a la gravedad de los hechos, por lo que considera fundamental que las autoridades analicen su condición.
“Sí no estaba mal de la cabeza, si no tenía algo diagnosticado con todo esto que vivió, con todo esto que hizo (…) no sabe la magnitud de lo que hizo, no sé si perdió cordura, no sé si quedó traumada, pero yo digo que no está bien (…) y en base a eso que sea tratada de la forma en que merece ser trata donde va a estar”.
Leyva aseguró que personas cercanas a la acusada, incluyendo excompañeros de trabajo en el Hospital Juárez, han compartido opiniones negativas sobre su comportamiento.
De acuerdo con estos testimonios, la mujer era considerada conflictiva, con actitudes agresivas y groseras, lo que ha reforzado la percepción negativa en torno a su personalidad.
“Es una persona agresiva, digámoslo malo, que siempre fue conflictiva, te lo voy a decir como me lo dijo ‘cochina’ en su persona, es una fea persona (…) son muchas cosas para que lo dejen nada más así, se tiene que ver qué es lo que trae en su cabecita”.
El caso continúa en proceso judicial y ha generado un amplio debate en redes sociales sobre la violencia vial, la responsabilidad al volante y la actuación de las autoridades en este tipo de delitos.