
Yorbelis ‘N’, mejor conocida como ‘La Maracucha’, fue detenida en laCiudad de México, durante este miércoles, anunció el Gabinete de Seguridad. A esta persona se le acusa por pertenecer al Tren de Aragua -un grupo delictivo surgido en Venezuela- y por delitos como trata de personas.
El arresto de ‘La Maracucha’ se dio durante un operativo en la alcaldía Cuauhtémoc, donde esta persona tenía su base de operaciones en varios hoteles. Las autoridades mexicanas la acusan por delitos como: extorsión (en la modalidad de cobro de piso), venta de drogas y trata de personas.
‘La Maracucha’ cuenta con una par de órdenes de aprehensión: una por trata agravada y la segunda por delincuencia organizada. La persona detenida fue puesta a disposición de un Ministerio Público, donde se determinará su situación jurídica.
El Gabinete de Seguridad precisó que la detención de esta persona se logró gracias a un incremento en los operativos, sobre todo en la zona de Buenavista. Aparte, destacó la coordinación entre efectivos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR), entre otros.
El Tren de Aragua es una organización delictiva que surgió en Venezuela; desde 2025, el gobierno de los Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, la considera como una organización terrorista. Este grupo cuenta con presencia tanto en México como en los Estados Unidos.
De acuerdo con información de Insight Crime, este grupo criminal también opera en otras naciones de América Latina, tal es el caso de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile, donde se dedica al narcotráfico, extorsión, secuestro, tráfico de personas y migrantes, además de la minería ilegal.
Esta organización delictiva surgió en la prisión de Tocorón, localizada en Venezuela, y uno de sus primeros líderes fue Héctor Rustherford Guerrero, mejor conocido como ‘Niño Guerrero’. Se cree que el nombre de este grupo criminal se debe a una obra inconclusa.
La expansión del Tren de Aragua arrancó en 2018, cuando grupos criminales se reubicaron en la frontera entre Colombia y Venezuela, donde se apoderaron de pasos fronterizos -conocidos como trochas- para transportar desde drogas hasta migrantes.