
La senadora Xóchitl Gálvez emitió una advertencia contundente alGobierno Federal de México: es imperativo frenar los envíos de Petróleo a Cuba.
La legisladora sostiene que esta política de "solidaridad ideológica" está comprometiendo seriamente la relación bilateral con Estados Unidos, el principal socio comercial del país, y poniendo en peligro la estabilidad financiera de Petróleos Mexicanos PEMEX.
La declaración de Gálvez surge en respuesta a la creciente preocupación sobre las sanciones estadounidenses y la reciente cancelación de créditos internacionales, lo que ha encendido las alarmas en el sector energético y diplomático.
Según la senadora, la insistencia en abastecer de hidrocarburos al régimen cubano no solo carece de transparencia, sino que representa una provocación innecesaria hacia Washington.
La advertencia de Xóchitl Gálvez radica en las consecuencias financieras tangibles que México ya está comenzando a enfrentar.
La legisladora hizo referencia directa a la decisión del Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos (Ex-Im Bank) de cancelar un crédito de aproximadamente 800 millones de dólares destinado a Pemex.
"No compremos pleito gratis", sentenció Gálvez.
Mientras que el gobierno mexicano ha manejado el discurso de ayuda humanitaria ante la crisis energética que vive Cuba, Gálvez y otros miembros de la oposición cuestionan si estos envíos son donaciones a fondo perdido o ventas a crédito que difícilmente serán pagadas.
La advertencia es clara: priorizar la agenda ideológica enviando petróleo a Cuba tiene un costo de oportunidad muy alto. El riesgo de alienar a Estados Unidos, perder financiamiento internacional para Pemex y tensar las cuerdas del T-MEC son escenarios que, según Gálvez, México no está en condiciones de afrontar.